Vistas de página en total

Secciones

domingo, 9 de noviembre de 2014

0 Libertad

Subir, subir ahí arriba, a la cima más alta o incluso la más baja, da igual, no hay nadie más sobre mí, solo aves, aves enormes.
Y gritar.
Gritar: ¡SOY LIBRE!
Solo por un minuto o solo por una hora, pero soy libre.
No estoy bajo vuestros focos, ni siquiera al alcance de vuestra vista, y eso sin estar entre cuatro paredes, sino bajo un cielo anunciando lluvia que aguanta y la retiene pacientemente por mí.
Y que abre paso entre sus nubes para mostrarme que incluso el día más gris esconde algo hermoso.
Dios... Libertad.
Se que no existe, que solo es una fantasía, pero ¿y qué?
¿Qué norma nos impide disfrutar de las fantasías de nuestra mente? ¿Qué retorcida mente prefiere evitar fantasías a regocijarse en ellas?
¿Qué sería de nuestra vida sin ilusiones?
¿Qué sería de nosotros sin, al menos, un minuto de libertad?
Nos volveríamos locos. O peor aún, demasiado cuerdos.


Este blog se encuentra inactivo, ya que se ha mudado esta página.

© 2014 Mel Köiv. Todos los derechos reservados.
 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

1 Tiempo perdido

Me encantaría saber quien ha hecho esa foto.
Sinceramente al mirarla me veo a mí, a mi con... ¿7 años? ¿11? No se, todos los niños me parecen iguales.
¿No es preciosa? A mí al menos me lo parece. Al igual que yo lo era, pero entonces no tenía ni idea.
Yo tenía el mismo pelo, el mismo cuerpo y, ¿como olvidarlo?, la misma barriga.
La recuerdo perfectamente, no me gustaba nada de mí, pero aun menos esa asquerosa bola de grasa que tenía por epicentro, el sol de mi vía láctea. Enorme, redonda y captando miradas.
Y ahora veo esta foto. Realmente era como ella, cuando me sentaba, mi barriga también se dividía  exactactamente en tres.
Y evidentemente no la veo fea, no la veo gorda, su barriguilla me parece una hermosura y a la par graciosa.
No se cuantas veces sostuve mi barriga entre mis manos pensando que cantidad de carne sobraba, no se cuantas veces se me pasó por la cabeza incluso cortarla "¿Qué más da? si lo hago al médico no le quedaría mas remedio que coserla, hasta podría pedirle de paso que si puede sacarme mas grasa, ya que esta abierta".
Sí, pensaba eso. Creo que lo pensaba cada día de mi maldita existencia.
Si hubiera algo en mi mano que pudiera hacer para recuperar todos aquellos días...
El pasado no vuelve, todos lo sabemos, pero los niños no nos paramos a pensar en eso, no meditamos, no reflexionamos, tampoco sabemos el mundo que hay haya afuera, lejos de los insultos de los compañeros. Solo sabemos lo que vemos y nos rodea.
Y si lo que te rodea es odio y asco a tu cuerpo, piensas que debe haber un motivo, te lo crees y, años después, descubres que has pasado tu vida estando muerta por dentro.




Este blog se encuentra inactivo, ya que se ha mudado esta página.
© 2014 Mel Köiv. Todos los derechos reservados.
 

miércoles, 29 de octubre de 2014

0 Amor verdadero e incondicional

No sabes cuanto te extraño cada día, no hay nada más duro que alejarme de ti.
De la mañana a la noche, cada minuto sin ti se me hace eterno y no puedo pensar en otra cosa que no seas tú acariciando mi cuerpo desnudo, envolviéndolo con tu calor.
Extasiarme de olor inconfundible y cabalgar sobre ti en tantas posturas como nos pida la noche hasta que me hagas ver el cielo.
¿Qué más da si nos envuelve la oscuridad? ¿Qué más da si afuera es frío o cálido?
Tus brazos fieles siempre me acogen como si no existiera un mañana, solo a mí, nunca fuiste ni serás de nadie más.
He reído contigo y también te he empapado con mis lágrimas...
¿Qué más necesito si te tengo a ti?
Te quiero, cama.
(Que trabajo me ha costado encontrar una puñetera imagen romántica sin mensajito cursi)


 
Este blog se encuentra inactivo, ya que se ha mudado esta página.
© 2014 Mel Köiv Todos los derechos reservados

miércoles, 22 de octubre de 2014

1 Pasiones

No se cuando fue la primera vez que tomé un lápiz y un papel para crear un pequeño mundo a través de unas cuantas palabras, pero ese día, sin darme cuenta, estoy segura de que cambió mi vida para siempre.
Desde entonces sigo escribiendo, a veces con más constancia, otras con menos, otras casi nula, sin embargo siento esa pasión dentro de mí, incluso en esas largas temporadas en las que no escribo. Y, lejos de perder la ilusión, esa pasión se acrecienta en mí cada día que pasa.
No voy a mentir, he tenido mis malos momentos, he escrito, leído, releído, editado, borrado e incluso roto en mil pedazos.
He participado en concursos y he perdido.
Me he hundido y he decidido plantarme, luego me he dicho que soy imbécil y me he levantado.
¡Y estoy segura de que todo eso me volverá a pasar mil veces más! Y de que cada vez que lo retome lo haré con mas ganas.
Pues, no solo tengo apoyos, esperados e inesperados, de conocidos y de desconocidos.
No sabéis cuanto me llega y como me hace sentir un "Tengo una amiga que es escritora" un "Te he seguido en tu blog, aunque no estoy seguro porque no me entiendo mucho con estas redes", un "Leed este relato de Mel Köiv, no os decepcionará" ¡E incluso un "Cuando tu libro se publique en papel, quiero un ejemplar firmado"!
¿No es increíble esto siendo una jodida amateur? Hablando feamente, pero es mi costumbre y aquí me muestro como soy.
Todo esto son comentarios reales, por no hablar de dos grandiosos amigos que me siguen, apoyan y aconsejan desde que me inicié de forma mas activa en esto. Joel y Lucia.
Pues no solo por eso se que no voy a rendirme en este camino que empecé sola y al que cada vez se une más gente, aunque sea poco a poco.
Además, esto va a sonar muy raro, escribir es uno de los mayores sentimientos que he experimentado, similar al amor o a esperar algo con impaciencia, mariposas en el estómago, un pellizco en el corazón...
Llego a sentir cada palabra que escribo, llego a amar cada personaje que creo (aunque acabe matándolos casi siempre... soy un ser despreciable) como a propios hijos.
Llego a echarlos de menos si dejo de escribir, A ELLOS, no al hecho de escribir, que también.
Me sorprenden sus actos, sus pensamientos... es como si no saliera de mi cabeza, como si fuera una espectadora.
Es irónico que a pesar de todo lo que acabo de escribir, no tengo palabras para describir lo que es la escritura para mí, concluyo con una frase que se me vino a la cabeza mientras pensaba en todo esto:
"No me pidas que te ame como amo escribir, está fuera de mi alcance".
(Sonaba mejor en mi mente)
Esto es merecedor de estar en los agradecimientos si acabo publicando el libro, pero no era la intención ni por asomo, solo quería plasmar en un rinconcito de mi blog, cuanto amo esto, que para mí es más que un hobby.
Un abrazo con mucho amor.


Este blog se encuentra inactivo, ya que se ha mudado esta página.
© 2014 Mel Köiv Todos los derechos reservados

miércoles, 15 de octubre de 2014

0 Día del padre, un año cualquiera

Aún guardo todas esas porquerías, no me preguntes por qué.
Cada trasto que unos profesores de esos que no son conscientes de que hay niños huérfanos o con dos madres nos mandaban hacer el día del padre. Esos incompetentes, todos los que tuve a decir verdad.
Aún guardo el marco con su "Te quiero papá" escrito a un desconocido, probablemente por otro desconocido, pues dudo que yo tuviera esa caligrafía con poco más de dos años.
Aun guardo el cenicero que hicimos con una lata de conservas, el lapicero con una lata de tomate, otro lapicero con plastilina y almidón, de esos que llevan agujeros para insertar los lápices. También tres o cuatro pisapapeles...
Porque por todos es sabido que, no solo todos tenemos padre, sino que además todos los padres son fumadores y suelen tener papeleo como para necesitar tres pisapapeles y dos lapiceros.
En fin, no se que hacer con toda esta basura que supongo que algún día guardé con la esperanza de conocerle, me pregunto si el dejó una estantería vacía con la esperanza de recibir esto.
Casi puedo visualizarlo, un diecinueve de marzo de que mas da el año, sentado en la cama observando una estantería vacía, como si solo por eso fuera a aparecer ante el cada chisme que le hice.
No voy a mentir, es una imagen bonita, incluso conmovedora.
Una estantería vacía como el vaso que sostendría en su mano, o como la botella que habría a sus pies.
Pero para que voy a engañarme, cuando alguien abandona algo, es porque sabe de antemano que no lo vas a extrañar.
Un impulso me lleva a escribir una nota y meterla en la caja.
"¿Tienes una estantería vacía?"
En cuanto cese la lluvia dejaré esta caja en su puerta, ese sera mi primer y ultimo contacto con mi padre.
Solo eso, solo un:
‹‹Existo, ¿sabes?››
© 2014 Mel Köiv Todos los derechos reservados
Este blog se encuentra inactivo, ya que se ha mudado esta página.


Entradas populares

Seguidores

 

On My Own Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates