Vistas de página en total

Secciones

martes, 19 de febrero de 2013

0 Sábado 29 de Octubre 2010

Hacía fresco y fui a cerrar la puerta, pero en lugar de eso, al acercarme me quedé mirando la ventana de la casa deshabitada que hay frente a la mía.
Su dueño murió en febrero.
Murió solo, es más, nadie supo de su muerte hasta que, dos meses después, la calle amaneció llena de gusanos que salían de su casa, de su cuerpo, como gritando "Pedro está ahí dentro, daos cuenta de una vez"
¡Oh! Qué buena era la gente de repente. Entonces todos le habían echado de menos, todos lo habían notado pero habían supuesto que estaba de viaje, que se había mudado... o que se había ido a comprar tabaco en una expedición a Alaska... Todos.
El revuelo en la calle fue increíble.
Hipocresía y teatro en estado puro, ni Shakespeare.
- ¡Oh, pobrecillo! Yo era amiga suya, agente, ¿puedo entrar a por unas cosas que le presté?
- Por supuesto, señora.
Y la señora se quedó con la maquina de coser de su difunto vecino.
Y así varias caraduras más.
Yo al menos lo reconozco, no noté su ausencia, cierto es que cada mañana me lo encontraba en la puerta del bar cuando iba a recoger a mi hermana al colegio, pero no fui consciente de que llevaba tiempo sin verle hasta que oí la noticia. Incluso unos días antes de esa manifestación de gusanillos blancos, estuve sentada en los escalones de su entrada hablando tranquilamente con un amigo.
Pues bien, desde mi puerta aun se ven sus pertenencias tras su ventana, materiales de trabajo, sillas, muebles, más materiales de trabajo... se ve una foto colgada que, con la suciedad del cristal de la ventana no sé distinguir si es de comunión, de una boda o una virgen, a su lado hay un espejito pequeño y otra fotografía, ésta de un paisaje, puede que de Ubrique.
Tiradas en el suelo de sus balcones hay persianas que se descolgaron hace años y no se preocupó en volver a colgar y, en su fachada, aun están las firmas que dejamos mis amigos y yo hará al menos cuatro años y que tampoco se molestó en borrar, también hay una más reciente de una tal "RUBIÍA GATA" a la que no tengo el "placer" de conocer.
La correspondencia se amontona en su puerta, al igual que el polvo y las cascaras de pipas...
Lo increíble de la historia es que estuviera tan solo a pesar de tener familia y que esa familia tampoco notara su ausencia ni se haya preocupado aun por sus pertenencias o su correo.
Es increíble lo solo que se puede llegar a estar en esta vida.
No tiene etiquetas ni titulo porque es real, no un relato, hago la aclaración porque varias personas me han preguntado.


Este blog se encuentra inactivo, ya que se ha mudado esta página.
© 2013 Mel Köiv Todos los derechos reservados 

viernes, 25 de enero de 2013

0 Fragmento de Last Window

A veces uno se siente como si navegara a la deriva entre la mas absoluta oscuridad.
Como si surcase un mar de aguas tremulas que se mecen lentamente, en silencio...
Pero tarde o temprano siempre acaba amaneciendo de nuevo.
Ninguna noche es eterna.
[…] Pero tu no estas sola, si te envuelve la oscuridad ni siquiera tendras que esperar al amanecer.
Yo siempre estare ahi para rescatarte.
Kyle Hyde.



martes, 22 de enero de 2013

0 No me importa


Si te sientes mejor 
al decirme que soy cruel 
Diciéndome que soy insensible 
No me importa 
Si es necesario 
Si esto ayuda 
Llora que no tengo corazón 
Está bien 

Y siento causarte tanto dolor 
Y siento derribarte otra vez 
Pero llegué al límite y no voy a pelear más 
No sé qué es lo que en verdad quieres de mí 
Pero no encajo en tu realidad 
Cómo puede estar alguien tan ciego 
Pero si te sientes mejor 
No me importa 

Si te sientes más seguro 
Guardándotelo solo para ti 
No confiando en nadie 
No voy a llorar 
Si calma tu conciencia 
Hacerme sentir culpable 
Toma mi reputación 
No vale mucho 
Y está muy bien 

Y siento causarte tanto dolor 
Y siento derribarte otra vez 
Pero llegué al límite y no voy a pelear más 
No sé qué es lo que en verdad quieres de mí 
Pero no encajo en tu realidad 
Cómo puede estar alguien tan ciego 
Pero si te sientes mejor 
No me importa

No me vas a hacer sentir mal, 
porque soy cruel 
No herirás los sentimientos que no tengo 
No romperás mi corazón, 
porque como ves, no está aquí 
Pero si te sientes mejor 
al decirme que soy cruel 
Diciéndome que soy insensible 
No me importa 
No me importa 
No me importa


domingo, 20 de enero de 2013

0 Reencuentro

Cuento los días para volver a verte, no entiendo por que te fuiste, cogiste tu coche y te fuiste lejos, dejándome sola, colgada en un mundo tan frió, y aun mas frió desde que me dejaste aquí, has sido tan egoísta al partir sin mí, sí, siempre fuiste un egoísta. Yo no habría actuado así, no te habría dejado aquí solo, te habría llevado conmigo hasta el final del mundo.
Y sin embargo aquí estoy, yo que lo habría dado todo por ti.
Me prometiste que tu lugar era estar siempre junto a mí, y me traicionas de esta manera ¿es que era todo mentira?
Pues no pienso rendirme, no pienso dejar que esto acabe así, se donde estas y pienso ir buscarte, y quedarme allí contigo, para siempre.
Cogeré mi coche, cogeré aquella misma curva...

















Este blog se encuentra inactivo, ya que se ha mudado esta página.
© 2013 Mel Köiv Todos los derechos reservados 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

0 Palacio de cristal

Había oído tantos cuentos. Cuentos de princesas que vivían en palacios de cristal, con hadas madrinas que hacían de sus vidas un constante cúmulo de alegrías. Todas y cada una de aquellas princesas eran tan hermosas., y todas eran amadas por un príncipe ideal. Había oído tantos que empezó a creer el ellos, a tener la esperanza de vivir un cuento de hadas. Pero la niña fue creciendo. Se convirtió en una mujer y se vio obligada a madurar, al menos lo suficiente para ver la realidad y dejar atrás los cuentos de su infancia. Con tristeza se dio cuenta de que jamás viviría en un palacio de cristal, de que lo que quisiera tendría que conseguirlo sin la ayuda de un hada madrina. Ni de nadie.
El camino se presentaba difícil para afrontarlo sola si no era lo suficiente fuerte
Entendió que el príncipe jamás aparecería, y aún menos si no era tan hermosa como aquellas princesas, y eso le decía su reflejo 
<<¿Por qué?>> Se preguntaba ella. Por qué lo que veía no era lo que sentía. 
<<¿Por qué?>> Gritaba. 
<<¿Por qué?>> Jadeó ante el espejo antes de golpearlo con el puño y partirlo en mil pedazos que se esparcieron a su alrededor, se dejo caer de rodillas y observó su puño ensangrentado, cogió un pedazo de cristal y observó su rostro lleno de lágrimas por última vez.
Y  vio el reflejo de la sangre que brotaba de su muñeca, esparciéndose e inundando su propio palacio de cristales.


Este blog se encuentra inactivo, ya que se ha mudado esta página.
© 2012 Mel Köiv Todos los derechos reservados 

Entradas populares

Seguidores

 

On My Own Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates